Kimberly-Clark Costa Rica destaca el impacto del Método Madre Canguro en el desarrollo de bebés prematuros
La práctica de contacto piel con piel es reconocida por organismos de salud y especialistas como una intervención clave para reducir riesgos médicos y fortalecer el vínculo familiar en la atención neonatal
El Método Madre Canguro (MMC), basado en el contacto piel con piel entre padres e hijos recién nacidos, especialmente bebés prematuros, continúa consolidándose como una práctica fundamental en la atención neonatal, al aportar beneficios médicos, emocionales y sociales tanto para los infantes como para sus familias.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el contacto físico temprano genera efectos positivos inmediatos en los recién nacidos, incluso en aquellos que requieren cuidados especiales o intensivos. Según datos del organismo, la implementación del MMC permite reducir la mortalidad neonatal en un 32 %, disminuir el riesgo de hipotermia en un 68 % y reducir en un 15 % la probabilidad de infecciones graves.
En este contexto, Kimberly-Clark Costa Rica, a través de su marca de cuidado infantil Huggies®, ha resaltado la relevancia del acompañamiento a madres y padres durante los primeros meses de vida del bebé. La compañía subraya que el fortalecimiento del vínculo temprano forma parte de su enfoque de cuidado integral a las familias.
Desde el punto de vista científico, el impacto del MMC no se limita a la salud física. Estudios citados por la revista Biological Psychology indican que los abrazos contribuyen a la regulación del sistema nervioso, promoviendo la liberación de oxitocina y dopamina, hormonas asociadas a la reducción del estrés y la ansiedad, tanto en bebés como en adultos.
Especialistas también destacan los beneficios emocionales del método para los padres. Según datos de la Fundación NeNe, cerca del 40 % de las mujeres que atraviesan partos prematuros presentan afectaciones en su salud mental. En este sentido, el MMC permite fortalecer el vínculo afectivo, promover la lactancia materna y otorgar a madres y padres un rol activo dentro del proceso de hospitalización.
La técnica, además, no se limita exclusivamente a la madre. De acuerdo con especialistas y organizaciones dedicadas al acompañamiento de familias con bebés prematuros, otros miembros del entorno familiar también pueden participar en la práctica, contribuyendo a generar seguridad y estabilidad emocional en el recién nacido.
A nivel institucional, hospitales como el San Vicente de Paúl, en Heredia, han promovido activamente el uso del Método Madre Canguro en los últimos años. Estas iniciativas han contado con el apoyo de organizaciones como Fundaprema, que ha facilitado insumos para que las familias continúen la práctica una vez que los bebés son dados de alta.
En línea con este enfoque, Kimberly-Clark realizó recientemente una donación de más de 4.500 pañales Huggies® a la fundación, como parte de sus acciones de apoyo a familias con bebés prematuros y de promoción de prácticas de cuidado neonatal basadas en evidencia científica.











