Softys, empresa productora de papel tissue y filial de CMPC, mantiene su compromiso de convertirse en una compañía cero residuos al año 2025, objetivo que forma parte de su estrategia de sostenibilidad iniciada en 2018 en sus 22 plantas regionales. La firma, con más de 40 años de trayectoria y presencia en ocho países, lidera el mercado latinoamericano con marcas como Elite, Confort, Nova, Babysec, Ladysoft y Cotidian, entre otras.
Según detalla la empresa, su proceso para alcanzar la meta de basura cero se basa en una gestión integral que prioriza la reducción en origen, la reutilización y el reciclaje. Belén Rodríguez, gerenta regional de Sostenibilidad de Softys, explica que la clave ha sido transformar los residuos en insumos para otros procesos productivos, disminuyendo de manera significativa el volumen enviado a rellenos sanitarios.
La compañía aplica un modelo de economía circular basado en las “tres R” y ha logrado reutilizar el lodo papelero —que representa el 90% de sus residuos— mediante alianzas con terceros que lo convierten en productos como compost, ladrillos, arena sanitaria para mascotas y soluciones de valorización energética.
Rodríguez señala que uno de los principales desafíos ha sido la limitada infraestructura de valorización disponible en algunos mercados, así como la complejidad de ciertos tipos de residuos industriales. Ante este escenario, Softys ha recurrido a estrategias creativas y a la búsqueda de socios capaces de utilizar estos materiales como materias primas para nuevos procesos productivos.
Respecto al contexto nacional, la empresa reconoce avances en Chile, especialmente con iniciativas como la “Hoja de Ruta para un Chile Circular al 2040”, aunque considera que aún existe margen para alcanzar estándares de países más desarrollados. La ejecutiva destaca que fortalecer la economía circular requiere colaboración entre generadores, intermediarios y valorizadores de residuos, junto con una mirada completa del ciclo de vida de los productos.
Rodríguez afirma que la sostenibilidad y la eficiencia económica no han sido enfoques contrapuestos dentro de Softys, sino factores complementarios. La empresa divide su proceso en etapas: primero, la identificación de alternativas de valorización confiables y, actualmente, la búsqueda continua de nuevas opciones. Además, la certificación externa obliga a auditar periódicamente a los proveedores, garantizando el cumplimiento de los estándares y la trazabilidad del proceso.
Softys sostiene que el avance hacia el objetivo de cero residuos es posible gracias a la consistencia, el trabajo conjunto y la construcción de alianzas innovadoras, elementos que considera fundamentales para su crecimiento y para su propósito corporativo orientado al cuidado de las personas.











