Amberplan Uruguay proyecta una inversión de US$ 800 millones en la cuarta planta de celulosa
El proyecto apunta a producir 144 mil toneladas anuales de papel tissue para exportación y se desarrollaría en la zona centro del país, sujeto a definiciones de financiamiento y ubicación
Amberplan Uruguay avanza en el desarrollo de un proyecto para construir la que sería la cuarta planta de celulosa del país, con una inversión estimada en US$ 800 millones. La iniciativa, liderada por el grupo inversor encabezado por Ignacio Genta, tiene como objetivo producir 144 mil toneladas anuales de papel tissue, destinadas principalmente a mercados de exportación.
Según explicó Genta, el proyecto se encuentra en etapa de definición de ubicación, aunque adelantó que se instalaría en la zona centro de Uruguay. La elección responde a tres factores considerados estratégicos: acceso a materia prima forestal, disponibilidad de agua y cercanía geográfica con Argentina, uno de los principales destinos previstos para la producción.
A diferencia de las actuales plantas del país —operadas por UPM y Montes del Plata— que exportan celulosa como materia prima, la propuesta de Amberplan contempla procesar la celulosa en estado líquido, sin secado ni prensado, para transformarla directamente en papel tisú dentro de la misma instalación industrial. Actualmente, la compañía ya produce este tipo de papel en su planta ubicada en Montevideo, donde se fabrican insumos como papel higiénico, rollos de cocina y servilletas.
En paralelo al análisis técnico, el grupo trabaja en la estructuración de financiamiento internacional y mantiene conversaciones con organismos públicos, entre ellos el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) y distintos gobiernos departamentales. Entre las alternativas evaluadas figura la posibilidad de instalar el proyecto bajo el régimen de zona franca o declararlo como proyecto de interés nacional.
De acuerdo con información publicada por Forbes Uruguay, la iniciativa podría generar cerca de 700 empleos directos durante la etapa de operación. No obstante, el avance del proyecto también se da en un contexto de debate sobre la disponibilidad de superficie forestal. Representantes del sector han señalado que una nueva planta requeriría ampliar el área forestada, un tema que continúa en discusión a nivel político y regulatorio.
El movimiento se enmarca en un escenario de dinamismo en el sector forestal y celulósico uruguayo, que en los últimos años ha registrado nuevas inversiones, ampliaciones de capacidad y adquisiciones de activos forestales por parte de grupos internacionales.











