Kimberly-Clark anuncia inversión de US$2.000 millones para expandir su producción en Estados Unidos
La compañía planea crear más de 900 empleos con nuevas instalaciones en Ohio y Carolina del Sur, reforzando la producción local frente a presiones arancelarias
Kimberly-Clark, fabricante de marcas como Huggies, Kleenex, Scott, Cottonelle y Depend, anunció una inversión de US$2.000 millones en los próximos cinco años para ampliar su capacidad de producción en Estados Unidos. La iniciativa forma parte de un esfuerzo estratégico por fortalecer la cadena de suministro nacional, en línea con las políticas gubernamentales que promueven la producción local.
El plan contempla dos grandes proyectos: la construcción de una nueva planta de fabricación avanzada en Warren, Ohio, y la expansión del centro de distribución en Beech Island, Carolina del Sur. Asimismo, la empresa invertirá en automatización, innovación tecnológica y modernización en toda su cadena de suministro en América del Norte. La construcción comenzará en mayo de 2025 y se espera que concluya en tres años.
Con esta expansión, Kimberly-Clark prevé crear más de 900 empleos enfocados en automatización industrial y manufactura avanzada, que se sumarán a los aproximadamente 38.000 empleados que conforman su plantilla global.
La nueva planta en Ohio, que ocupará más de 90.000 metros cuadrados, será un centro estratégico para las regiones noreste y medio oeste del país, donde viven cerca de 117 millones de personas. Se enfocará en categorías de alto crecimiento, como pañales para bebés y productos para la incontinencia, utilizando tecnologías propias centradas en la ingeniería de materiales y la innovación en procesos de fabricación.
Por su parte, en Beech Island, Kimberly-Clark construirá un centro de distribución altamente automatizado, equipado con sistemas logísticos basados en inteligencia artificial, robótica avanzada y almacenamiento de alta densidad. Este centro estará ubicado junto a la planta de producción más grande de la empresa, lo que permitirá integrar fabricación y distribución en un solo lugar, aumentando la agilidad operativa y la velocidad de entrega a los minoristas.
“Esta inversión histórica representa una apuesta estratégica por el consumidor estadounidense y nuestra capacidad de impulsar un crecimiento sostenible basado en la innovación”, declaró Russ Torres, presidente de Kimberly-Clark en América del Norte.
El movimiento también responde a una tendencia más amplia de fortalecimiento de la manufactura local en EE. UU., motivada por políticas arancelarias y cambios en el panorama global de las cadenas de suministro. Aunque la mayoría de los productos de Kimberly-Clark ya se fabrican en el país, esta iniciativa busca optimizar aún más su presencia industrial y reducir la dependencia de las importaciones.
Según Tamera Fenske, directora de la cadena de suministro de Kimberly-Clark, estos cambios generarán mejoras significativas en productividad y resiliencia. “Al integrar manufactura y distribución bajo un mismo techo automatizado, estamos construyendo una red más ágil, receptiva y resiliente que mejorará los niveles de servicio para nuestros socios minoristas y contribuirá a nuestro plan de productividad bruta”, afirmó.
Este plan forma parte de la estrategia global Powering Care lanzada en 2024, considerada la más ambiciosa en los 150 años de historia de Kimberly-Clark. Con este nuevo ciclo de inversión, la compañía refuerza su posición como líder mundial en productos de cuidado personal desechables y se prepara para mejorar aún más su competitividad en los próximos años.












