Kimberly-Clark Argentina impulsa programas de desarrollo infantil temprano en comunidades indígenas junto a UNICEF
La iniciativa, apoyada por la marca Huggies, alcanzó a más de 11.000 personas en situación de vulnerabilidad y fortaleció estrategias de cuidado y nutrición infantil en comunidades Mbya-Guaraní de la provincia de Misiones
Argentina, con una extensión de cerca de 3.700 kilómetros y una amplia diversidad cultural, alberga 58 pueblos indígenas reconocidos por el Censo 2022. Entre ellos se encuentra la comunidad Mbya-Guaraní, asentada principalmente en la selva misionera y vinculada históricamente a actividades como la agricultura, la artesanía, la caza y la pesca.
En este contexto, el acompañamiento al desarrollo infantil durante los primeros años de vida representa desafíos específicos. Gran parte de los niños y niñas menores de tres años aún no accede a espacios formales de educación o cuidado, mientras que las barreras idiomáticas y la necesidad de herramientas culturalmente adecuadas limitan el acceso a estrategias integrales de desarrollo infantil temprano.
Frente a esta realidad, Kimberly-Clark, a través de su marca Huggies, apoya programas desarrollados por UNICEF orientados a promover el desarrollo infantil temprano y la alimentación saludable en niños y niñas de entre 0 y 3 años, bajo un enfoque intercultural que busca respetar y valorar las prácticas de cada comunidad.
La iniciativa se desarrolla en articulación con el Ministerio de Salud de la provincia de Misiones y cuenta con la participación de agentes sanitarios indígenas (ASSI), quienes cumplen un rol de enlace entre las comunidades Mbya-Guaraní y el sistema de salud provincial. Su trabajo permite adaptar las estrategias de acompañamiento a las características y necesidades de cada territorio.
A través de actividades lúdicas, observación y acompañamiento a madres, padres y cuidadores, el programa impulsa prácticas de crianza culturalmente sensibles y favorece la detección temprana de posibles rezagos en el desarrollo infantil. Además, incorpora elementos propios de la vida comunitaria, como las artesanías y la transmisión oral de historias, como herramientas de aprendizaje y fortalecimiento del vínculo familiar.
Según explicó Javier Quesada, especialista en desarrollo infantil temprano y salud de UNICEF Argentina, las intervenciones durante los primeros años tienen impacto en el desarrollo físico, cognitivo, emocional y social, además de contribuir a reducir riesgos de discapacidad, dificultades de aprendizaje y exclusión social.
Como resultado, la iniciativa alcanzó a 1.120 niños y niñas menores de tres años y sus familias en 130 comunidades, con un impacto estimado en más de 11.000 personas en contextos de vulnerabilidad.
La acción forma parte de una alianza regional sostenida entre Kimberly-Clark y UNICEF desde 2019. De acuerdo con las organizaciones, la colaboración ha contribuido a programas de primera infancia que beneficiaron a más de 10 millones de personas en 15 países de América Latina y el Caribe. Para 2025 y 2026, Kimberly-Clark realizó una nueva contribución de US$ 2,2 millones, superando los US$ 14 millones de inversión acumulada en seis años.
En Argentina, la alianza también impulsa iniciativas como la Coalición para la Promoción del Desarrollo Infantil Temprano y el Portal de Crianza, plataforma que ya superó las 100.000 visitas de familias interesadas en acceder a información vinculada al cuidado infantil.
Ignacio Seoane, gerente general de Cono Sur de Kimberly-Clark, señaló que la compañía busca contribuir al bienestar de las comunidades mediante acciones orientadas a la primera infancia y el acompañamiento a las familias en distintas realidades sociales y culturales.
La experiencia desarrollada junto a la comunidad Mbya-Guaraní refleja cómo el trabajo articulado con actores locales y el respeto por la identidad cultural pueden contribuir a generar impactos sostenibles en el desarrollo infantil y comunitario.





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