BASF y Essity impulsan proyecto piloto para reciclar pañales usados y convertirlos en materia prima química
La iniciativa, desarrollada junto con la Universidad Técnica de Viena, demuestra que los residuos higiénicos absorbentes pueden transformarse en materias primas vírgenes mediante tecnología de gasificación
BASF y Essity, en colaboración con la Universidad Técnica de Viena, desarrollaron un innovador proyecto piloto que demuestra la viabilidad de reciclar pañales usados y otros productos higiénicos absorbentes para convertirlos en materia prima destinada a nuevos productos químicos.
La iniciativa se basa en una tecnología de gasificación que transforma residuos sólidos en gas a temperaturas superiores a 600 °C. A través de este proceso, los productos higiénicos absorbentes se desinfectan y se convierten en una mezcla gaseosa compuesta principalmente por monóxido de carbono e hidrógeno, que puede utilizarse como materia prima en la producción química sin necesidad de pretratamiento previo.
BASF, fabricante de polímeros superabsorbentes, entre otros productos, y Essity, especializada en artículos de higiene y salud, unieron fuerzas con la universidad austriaca para avanzar en soluciones circulares aplicadas a residuos tradicionalmente difíciles de reciclar. El proyecto demuestra que los pañales usados pueden convertirse en materias primas de alta calidad que cumplen los estándares propios de los recursos vírgenes.
Este avance contribuye a abordar un flujo significativo de residuos y abre nuevas posibilidades de circularidad tanto para el sector químico como para el de higiene. Además, se trata de una solución escalable con potencial para transformar la gestión de residuos municipales y ayudar a las organizaciones a alcanzar objetivos ambiciosos de sostenibilidad.
La red de producción de BASF permite integrar estas materias primas recicladas, ofreciendo a los clientes productos sostenibles y de alto rendimiento.
Oliver Cullmann, vicepresidente de marketing y estrategia de C3 Value Chain, filial de BASF, destacó el valor de esta innovación: señaló que los clientes pueden confiar en BASF como socio para soluciones avanzadas de reciclaje, subrayando el potencial del reciclaje posconsumo de productos higiénicos absorbentes y el compromiso de la empresa con liderar la transición hacia un futuro más sostenible junto con sus clientes.
Essity, empresa sueca con sede en Estocolmo y presencia en España desde 1998, opera en numerosos países y se dedica a la fabricación de artículos de limpieza e higiene. En colaboración con sus distribuidores, produce marcas reconocidas como Colhogar, Tena y Demak’up.
Por su parte, la Universidad Técnica de Viena es una de las principales instituciones académicas de Austria. Fundada en 1815 como Instituto Politécnico Real e Imperial, se centra especialmente en investigación y desarrollo en ingeniería y ciencias naturales.











