Arauco utiliza drones para instalar cables de alta tensión y reducir el impacto ambiental del Proyecto Sucuriú
La tecnología permitió preservar 33,29 hectáreas de vegetación nativa durante la construcción de la línea de transmisión que conectará la futura planta de celulosa con el Sistema Interconectado Nacional
Arauco implementó el uso de drones para el tendido de los cables de alta tensión de la línea de transmisión del Proyecto Sucuriú, en el estado de Mato Grosso do Sul, como parte de una estrategia para minimizar el impacto ambiental durante la construcción de la infraestructura que conectará la futura planta de celulosa con el Sistema Interconectado Nacional (SIN).
La solución tecnológica sustituyó, en tramos específicos, el método convencional de instalación, evitando la apertura de franjas de acceso y la intervención directa en áreas de vegetación nativa. Con esta medida, la compañía preservó 33,29 hectáreas de vegetación y mantuvo almacenadas aproximadamente 4.566 toneladas de CO₂ equivalente, contribuyendo a la conservación de importantes servicios ecosistémicos.
“Este proyecto nació de una decisión técnica y ambiental muy clara: aunque existía autorización para la remoción de vegetación, buscamos una alternativa que redujera al máximo la necesidad de intervenir áreas de vegetación nativa. Es una solución que demuestra cómo la innovación puede aplicarse de forma práctica para disminuir impactos y mejorar la ejecución de grandes proyectos de infraestructura”, afirmó Camila Paschoal, gerente de Medio Ambiente de Arauco Celulosa.
La línea de transmisión tendrá una longitud de 91 kilómetros y contará con 1.045 kilómetros de cables de alta tensión, infraestructura que permitirá abastecer de energía a la futura planta de celulosa. Una vez en operación, la unidad tendrá capacidad para generar 400 MW, de los cuales 200 MW serán destinados al consumo interno y los 200 MW restantes serán inyectados al Sistema Interconectado Nacional, volumen suficiente para abastecer una ciudad del tamaño de Campo Grande.
INNOVACIÓN PARA REDUCIR EL IMPACTO AMBIENTAL
Además del uso de drones, el proyecto incorporó soluciones de ingeniería para disminuir la intervención en áreas sensibles. La altura de las torres varía entre 13,5 y 54 metros, mientras que la distancia entre los cables y el suelo oscila entre 13 y 50 metros, según las características del terreno y los requisitos de seguridad. En determinados sectores, las estructuras fueron elevadas para evitar interferencias con Áreas de Preservación Permanente (APP).
Según la empresa, la utilización de drones también mejoró la seguridad de las operaciones al reducir la necesidad de acceso físico a zonas de difícil alcance, disminuyendo el impacto sobre el suelo, la fauna y la conectividad ecológica.
La iniciativa también favorece la conservación de hábitats naturales, el almacenamiento de carbono, la regulación hídrica y la protección de ecosistemas asociados a los biomas Cerrado y Mata Atlántica. “El uso de drones demuestra que los grandes proyectos también pueden desarrollarse mediante decisiones técnicas precisas, capaces de reducir impactos, preservar áreas sensibles e inspirar prácticas más seguras y responsables para futuras obras de infraestructura”, destacó Leonardo Crociati, gerente ejecutivo del Proyecto Sucuriú.
Como parte de las acciones para proteger la biodiversidad, Arauco también inició la instalación de 1.515 dispositivos anticolisión para aves en sectores cercanos a fragmentos de vegetación nativa y áreas húmedas, con el objetivo de reducir el riesgo de colisión de aves migratorias con los cables de alta tensión.
El proyecto «Uso de drones en el tendido de la Línea de Transmisión: ingeniería de precisión para reducir la remoción de vegetación en áreas de vegetación nativa» fue seleccionado como finalista del IV Premio Ipê Amarelo de Medio Ambiente, organizado por el Consejo Regional de Ingeniería y Agronomía de Mato Grosso do Sul (Crea-MS).
PROYECTO SUCURIÚ
El Proyecto Sucuriú representa el ingreso de la división de celulosa de Arauco al mercado brasileño mediante una inversión de US$ 4.600 millones, destinada a la construcción de una planta con capacidad para producir 3,5 millones de toneladas anuales de celulosa de fibra corta.
Ubicada en un terreno de 3.500 hectáreas, a 50 kilómetros de Inocência (Mato Grosso do Sul), la planta comenzó su etapa de movimiento de tierras en 2024 y tiene previsto iniciar operaciones a finales de 2027.
Durante la fase de construcción, el proyecto generará más de 14.000 oportunidades de empleo. Posteriormente, la operación industrial, forestal y logística empleará alrededor de 6.000 personas.












