Suzano, el grupo singapurense Royal Golden Eagle (RGE), controlador de Bracell, y la chilena CMPC están analizando los activos de celulosa de International Paper (IP) en América del Norte. Según fuentes del sector, esta operación generó US$ 2.800 millones en ingresos durante 2024, tiene capacidad para producir 2,3 millones de toneladas de celulosa y comprende ocho fábricas y dos unidades de conversión distribuidas entre Estados Unidos, Canadá y Polonia.
En octubre del año pasado, International Paper anunció que estaba buscando “opciones estratégicas” para su división global de fibras celulósicas (GCF, por sus siglas en inglés), con el objetivo de enfocar sus operaciones en el segmento de empaques. Para liderar este proceso, la empresa contrató al banco Morgan Stanley.
Actualmente, la división de IP cuenta con cinco fábricas en Estados Unidos, una en Canadá, una unidad de conversión en EE. UU. y otra en Polonia. Las ventas netas de esta operación cayeron un 3 % en comparación con 2023, pasando de US$ 2.900 millones a US$ 2.800 millones.
“El hecho de estar enfocada en una sola región [América del Norte] favorece la operación. Pero, por el momento, no se sabe cuál podría ser el impacto del factor Trump en las negociaciones”, comentó una fuente conocedora del tema. El expresidente estadounidense impuso una tarifa mínima del 10 % para todos los países exportadores hacia EE. UU., incluido Brasil, además de imponer aranceles adicionales a unos 60 países considerados desequilibrados comercialmente, como China, India y la Unión Europea.
Paralelamente, Suzano, RGE y la indonesia Asia Pulp & Paper (APP) también estarían evaluando el negocio de papeles tissue de Kimberly-Clark, valorado en aproximadamente US$ 4.000 millones (unos R$ 23.000 millones). Según la agencia Bloomberg, APP estaría buscando un préstamo de hasta US$ 2.000 millones para hacer viable la oferta. A pesar del interés, fuentes del sector indican que, al tratarse de una operación de mayor envergadura, su desenlace podría tardar más, especialmente ante las incertidumbres geopolíticas.
En 2023, Kimberly-Clark vendió su operación de papeles higiénicos en Brasil a Suzano por US$ 175 millones. No obstante, una nueva adquisición global no parece estar entre las prioridades actuales de la empresa brasileña. En diciembre, el presidente de Suzano, Beto Abreu, declaró que la compañía pretende enfocarse en adquisiciones menores que aporten ganancias de escala, como las realizadas con Pactiv Evergreen y Lenzing. Estas declaraciones se dieron tras el intento fallido de adquirir la propia International Paper por US$ 15.000 millones, hace aproximadamente un año.
El grupo RGE, con sede en Singapur, tiene operaciones de celulosa y papel en Indonesia, China y Brasil. En este último, Bracell tiene planes ambiciosos de expansión, con dos procesos de licenciamiento en curso para construir una fábrica en Mato Grosso do Sul, valorada en US$ 4.000 millones (unos R$ 23.000 millones) y con capacidad proyectada de 2,8 millones de toneladas de celulosa.
Actualmente, Bracell opera plantas en Camaçari (Bahía) y Lençóis Paulista (São Paulo), donde produce celulosa kraft de eucalipto —utilizada para la fabricación de diversos tipos de papel— y celulosa soluble.
Por su parte, la chilena CMPC también está apostando por aumentar su capacidad productiva en Brasil. La empresa está invirtiendo US$ 4.600 millones (unos R$ 26.000 millones) en una nueva planta en Rio Grande do Sul, que tendrá una capacidad anual de 2,5 millones de toneladas de celulosa de eucalipto y cuyo inicio de operaciones está previsto para el segundo trimestre de 2029.
Consultadas al respecto, Suzano, RGE y CMPC no realizaron comentarios. International Paper tampoco se pronunció.











