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Juan Carlos Claure: “Cuando combinas tecnología, conocimiento y experiencia, empiezas realmente a construir competitividad”

El director de Papelera Vinto Bolivia analiza el camino recorrido por la compañía, su evolución tecnológica y el desafío de producir en Bolivia bajo estándares internacionales para ampliar su presencia en mercados externos

En una industria donde la calidad y la eficiencia son cada vez más determinantes, construir una operación competitiva implica mucho más que aumentar la capacidad de producción. Supone desarrollar procesos, incorporar conocimiento y contar con una visión capaz de sostener el crecimiento en el tiempo. Para una empresa que produce desde Bolivia, este desafío adquiere además una dimensión particular: demostrar que es posible desarrollar una industria con capacidad para responder a estándares cada vez más exigentes.

En ese camino se encuentra Papelera Vinto, compañía que durante los últimos años ha trabajado en el fortalecimiento de su operación y en la consolidación de una base industrial orientada al crecimiento. Detrás de este proceso existe una evolución que combina decisiones de inversión con el desarrollo de capacidades internas y una mirada de largo plazo sobre la industria.

Para Juan Carlos Claure, director de Papelera Vinto y conocedor de la industria tissue, la experiencia de la compañía también refleja una convicción sobre el desarrollo industrial en Bolivia: la competitividad no se construye únicamente a partir de los equipos o de las condiciones del mercado, sino de la capacidad de una organización para aprender, mejorar y convertir ese conocimiento en resultados.

Desde esa perspectiva, la historia de Papelera Vinto permite observar cómo una empresa boliviana ha ido construyendo su propio camino dentro de una industria en transformación y cuáles son los desafíos que acompañan ese proceso.

“Si queríamos desarrollar una industria sólida en Bolivia no podíamos pensar únicamente en producir; teníamos que pensar en producir bien y hacerlo cada vez mejor”.

Foto: Divulgación/ Papelera Vinto

TECNOLOGÍA Y CONOCIMIENTO PARA FORTALECER LA INDUSTRIA

La fabricación de tissue involucra múltiples variables que inciden directamente en las características finales del producto. La materia prima, la formación de la hoja, el secado, el gramaje, la resistencia, la absorción y la suavidad forman parte de un proceso que posteriormente continúa con la conversión. En este contexto, la tecnología permite controlar con mayor precisión las diferentes etapas de fabricación y, sobre todo, mantener resultados consistentes.

Papelera Vinto ha incorporado maquinaria y tecnología europea, principalmente italiana y española, mientras desarrolla paralelamente conocimientos y experiencia técnica dentro de su organización. Para Claure, sin embargo, la incorporación de equipos no constituye por sí misma una garantía de competitividad, ya que la tecnología requiere personas capaces de comprenderla, operarla y utilizarla como una herramienta para mejorar los procesos. Como señala el ejecutivo, “la máquina por sí sola no hace una industria”.

Por ello, la compañía plantea la tecnología y el conocimiento como elementos complementarios, con el objetivo de que la producción pueda mantener estándares similares de manera constante, incluso cuando se trata de fabricar grandes volúmenes. Esta combinación, de acuerdo con Claure, es la que permite avanzar hacia una industria más competitiva: “Cuando combinas tecnología, conocimiento y experiencia, empiezas realmente a construir competitividad”.

CALIDAD Y CONSISTENCIA EN LA PRODUCCIÓN

Esta apuesta tecnológica se relaciona directamente con la calidad de los productos. Papelera Vinto trabaja con celulosa virgen y desarrolla sus productos buscando un equilibrio entre características como suavidad, resistencia y absorción, dependiendo de cada categoría. A lo largo del proceso productivo, la tecnología permite controlar diferentes variables, desde la preparación de la fibra hasta la formación y el secado de la hoja y, posteriormente, su conversión.

De acuerdo con Claure, la calidad no está relacionada únicamente con la apariencia del producto, sino también con su desempeño durante el uso y con la capacidad de mantener ese comportamiento de manera consistente. “Calidad significa que se comporte bien durante su uso y que ese comportamiento sea consistente”, explica.

Esta consistencia adquiere una importancia todavía mayor cuando una empresa comienza a competir internacionalmente. En esos mercados, los productos fabricados en Bolivia son comparados directamente con los de fabricantes de otros países, por lo que los estándares deben responder a exigencias que trascienden el mercado local.

LA EXPORTACIÓN COMO VALIDACIÓN DE LA CAPACIDAD INDUSTRIAL

Para Papelera Vinto, la exportación representa más que una oportunidad para vender productos fuera de Bolivia. También constituye una forma de validar la capacidad industrial desarrollada por la compañía a lo largo de los años. En este proceso, la empresa ha logrado llevar sus productos y bobinas de tissue a Paraguay, Perú, Chile, Ecuador y Estados Unidos, mercados que presentan diferentes condiciones y requerimientos, pero que coinciden en la necesidad de mantener la calidad, las especificaciones y la continuidad del suministro.

En este escenario, el comprador internacional evalúa diversos factores antes de concretar una operación, entre ellos la calidad, las especificaciones técnicas, la consistencia del producto, la capacidad de suministro, el precio y el cumplimiento. Para Claure, estos elementos son los que determinan la posibilidad de competir más allá del origen del producto. “No compra un producto simplemente porque proviene de Bolivia. Lo compra porque cumple con lo que necesita”.

De esta manera, la llegada a nuevos mercados representa para Papelera Vinto una validación del proceso desarrollado durante años y, al mismo tiempo, evidencia la posibilidad de que una industria boliviana produzca bienes con valor agregado y pueda competir fuera de sus fronteras.

Foto: Divulgación/ Papelera Vinto

EL DESAFÍO DE LLEGAR A ESTADOS UNIDOS

Dentro de los mercados alcanzados por Papelera Vinto se encuentra Estados Unidos, una expansión que la compañía considera especialmente significativa por el nivel de exigencia que representa. Una parte importante de esta actividad internacional se desarrolla mediante bobinas jumbo de papel tissue, un producto industrial que posteriormente puede ser convertido en papel higiénico, toallas o servilletas.

En este segmento, los compradores conocen las características técnicas del papel y evalúan aspectos relacionados con su comportamiento durante la conversión, así como la uniformidad y consistencia entre una bobina y otra. Por ello, ingresar a estos mercados implica demostrar no solo capacidad productiva, sino también la posibilidad de mantener parámetros industriales estables que permitan que el material continúe su proceso de transformación sin afectar el desempeño del producto final.

“Estamos enviando un producto industrial fabricado en Bolivia y producido bajo parámetros que permiten que posteriormente sea convertido en productos terminados”, señala Claure.

Para la compañía, este avance representa un motivo de orgullo, pero también una responsabilidad para continuar fortaleciendo sus procesos y capacidades. La experiencia exportadora, en este sentido, no solo amplía el alcance comercial de Papelera Vinto, sino que también pone a prueba de manera permanente su capacidad para responder a las exigencias de distintos mercados.

PRODUCIR DESDE BOLIVIA EN UN CONTEXTO ECONÓMICO COMPLEJO

El proceso de internacionalización de Papelera Vinto se desarrolla en un escenario desafiante para la industria boliviana. Entre los factores señalados por Claure se encuentran los costos, la logística, la disponibilidad de divisas y las dificultades relacionadas con la importación de insumos, elementos que pueden incidir directamente en la competitividad de las empresas y generar desafíos adicionales para quienes producen desde Bolivia.

Frente a esta realidad, Papelera Vinto ha optado por mantener su apuesta por la tecnología, la eficiencia, la capacitación y el fortalecimiento de su capacidad productiva. La visión de la compañía parte de una premisa que amplía la perspectiva sobre el mercado: una industria boliviana no necesariamente tiene que limitar su alcance a las fronteras del país. “Si somos capaces de fabricar un producto de calidad internacional, podemos buscar consumidores y clientes fuera de Bolivia”.

Desde esta perspectiva, la exportación no solo permite ampliar el horizonte comercial de una empresa, sino que también puede contribuir a sostener la producción local, generar empleo, desarrollar conocimiento y atraer recursos hacia el país. Para Papelera Vinto, competir en mercados externos forma parte de una estrategia que busca fortalecer la industria desde su propia base productiva en Bolivia.

LA INTERNACIONALIZACIÓN COMO MOTOR DE MEJORA

La experiencia exportadora también ha llevado a Papelera Vinto a revisar continuamente sus propios procesos. Según Claure, durante mucho tiempo una parte importante de las industrias bolivianas se desarrolló con una mirada principalmente orientada al mercado interno. La decisión de buscar oportunidades en otros países introduce, sin embargo, nuevas exigencias y obliga a evaluar de manera permanente qué aspectos pueden mejorarse para responder a las condiciones de cada destino.

Competir en mercados como Perú, Paraguay, Chile, Ecuador o Estados Unidos implica revisar variables que van desde la tecnología, los costos y la productividad hasta la calidad, la logística, los empaques, las especificaciones técnicas y el servicio. En el caso de Papelera Vinto, este proceso ha convertido a la exportación en una fuente de aprendizaje y en un estímulo para elevar progresivamente sus propios estándares.

“ La internacionalización no debe entenderse únicamente como una alternativa comercial. Puede convertirse en una herramienta de transformación para la industria boliviana”.

De esta manera, la expansión hacia otros mercados trasciende el crecimiento de las ventas y se relaciona también con la evolución de la propia estructura productiva. La necesidad de responder a clientes y condiciones diferentes impulsa a la compañía a revisar sus procesos, fortalecer sus capacidades y adaptar su operación a estándares que le permitan competir en un escenario internacional.

ADAPTARSE A LOS MERCADOS SIN PERDER LA CALIDAD

La presencia en diferentes países también ha permitido a Papelera Vinto identificar diferencias en los hábitos de consumo, las especificaciones, las presentaciones y las formas de hacer negocios. Esta experiencia ha mostrado que no existe una fórmula única para trasladar un producto de un mercado a otro y que la adaptación constituye una parte importante del proceso de internacionalización.

Una industria que busca atender distintos destinos necesita responder a requerimientos específicos sin perder eficiencia ni consistencia. Esto puede implicar ajustes en formatos, gramajes, medidas o determinadas características del producto, de acuerdo con las necesidades de cada mercado. Sin embargo, para Claure existe un elemento que debe mantenerse independientemente del destino: la calidad.

“Puedes adaptar formatos, gramajes, medidas o características del producto, pero si quieres construir una relación comercial de largo plazo tienes que entregar consistentemente aquello que prometiste”.

En este sentido, la capacidad de adaptación debe estar acompañada por la consistencia del producto y del servicio. Para la compañía, cumplir de manera sostenida con lo acordado es también una forma de construir confianza con los compradores y establecer relaciones comerciales de largo plazo.

Foto: Divulgación/ Papelera Vinto

EL VALOR DE LA INDUSTRIA CON VALOR AGREGADO

La expansión internacional de Papelera Vinto también plantea una reflexión sobre el potencial de la industria boliviana. Detrás de cada producto que sale de la planta existe una cadena que involucra inversión, tecnología, técnicos, operadores, trabajadores y proveedores, por lo que el resultado final representa un proceso industrial desarrollado dentro del país.

Desde esta perspectiva, Claure considera necesario ampliar la percepción sobre lo que Bolivia puede producir y exportar. “Bolivia no solamente puede exportar recursos naturales o materias primas. También podemos transformar, industrializar y exportar productos con valor agregado”.

La internacionalización de una empresa permite, en este sentido, mostrar que un producto fabricado en Bolivia puede ser seleccionado por compradores internacionales en función de su calidad, competitividad y capacidad para cumplir con determinados requerimientos. Bajo esta visión, el concepto de “Hecho en Bolivia” puede trascender la identificación del origen y asociarse también con una capacidad industrial capaz de generar productos para mercados internacionales.

CRECER DESDE BOLIVIA CON UNA MIRADA INTERNACIONAL

De cara a los próximos años, la visión de Papelera Vinto está vinculada con continuar creciendo desde Bolivia y fortalecer progresivamente su presencia internacional. La compañía plantea seguir invirtiendo en tecnología, aumentar su eficiencia, desarrollar nuevos productos y consolidar su participación en mercados externos.

Esta perspectiva se desarrolla, además, dentro de un contexto económico que plantea dificultades para la industria nacional, pero que también refuerza, desde la visión de Claure, la necesidad de continuar invirtiendo, generando empleo y buscando nuevas oportunidades comerciales. En ese sentido, el crecimiento de la empresa también se relaciona con una aspiración más amplia: demostrar que es posible construir industria competitiva desde Bolivia.

“Me gustaría que nuestro crecimiento contribuya a demostrar que en Bolivia sí es posible construir industria competitiva”.

Para alcanzar ese objetivo, la compañía plantea una visión de largo plazo basada en inversión, tecnología, capacitación y mejora continua. Como resume Claure, “significa invertir. Significa incorporar tecnología. Significa capacitar a nuestra gente. Significa producir cada vez mejor. Y significa tener la ambición de competir fuera de nuestras fronteras”.

En definitiva, la experiencia de Papelera Vinto refleja un proceso en el que tecnología, conocimiento, calidad y exportación forman parte de una misma estrategia industrial. Desde Bolivia, la compañía busca ampliar su alcance hacia otros mercados y, a través de ese proceso, fortalecer su capacidad para competir bajo estándares internacionales.

Para Claure, el desafío trasciende el crecimiento de una empresa y se relaciona también con demostrar el potencial de la industria boliviana para transformar, producir y competir fuera de sus fronteras. “Si logramos que un producto fabricado en Bolivia sea elegido en diferentes lugares del mundo por su calidad, entonces no solamente estaremos haciendo crecer a Papelera Vinto. Estaremos demostrando hasta dónde puede llegar la industria boliviana”.

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Pamela Albuquerque

Pamela Albuquerque es periodista con posgrados en Marketing y Comunicación, así como en Creación Publicitaria y Planeamiento de Propaganda. Además, cuenta con un MBA en Ventas, Merchandising y Marketing, junto con una maestría en Neuromarketing. Desde 2023, escribe sobre los mercados de tissue, cartón y corrugado en América Latina, combinando su trayectoria periodística con una visión estratégica centrada en el consumidor.

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