Ingeniero abre fábrica de papel higiénico en Cuba
La creación de la empresa se da en medio de una escasez del producto en el país, apenas dos años después del reconocimiento de las empresas privadas por parte del régimen cubano

El ingeniero Idián Chávez debe comenzar a operar próximamente una nueva pequeña fábrica de papel higiénico en el barrio de Marianao, en la ciudad de La Habana, Cuba.
Según un reportaje de la emisora WRLN, este no será un proyecto vinculado a las empresas estatales del país, sino “el emprendimiento privado de la empresa de Chávez, llamado FADIAR, una de las MIPYMES [micro, pequeña y mediana empresa] que buscan abrirse paso en Cuba” en medio de severas limitaciones de recursos y restricciones impuestas por el régimen cubano. “Esta es una línea de producción industrial”, dijo Chávez.
La creación de la empresa se da en medio de la escasez del producto en el país. Según Chávez, el gobierno cubano necesita importar más de la mitad del papel higiénico que continuamente falta en las tiendas estatales, ya que gran parte de la producción nacional se dirige al sector turístico. Según indicó el ingeniero especialista en procesos industriales, su fábrica fue diseñada con un sistema de montaje más simplificado que ayudará a satisfacer la demanda de la isla.
El gobierno cubano reconoció legalmente a las empresas privadas hace apenas dos años, después de una década de permitirles operar informalmente en una escala muy pequeña. Ahora, las MIPYMES pueden, por ejemplo, importar materias primas y recibir inversión extranjera.

Según Idián, los equipos de su fábrica fueron importados de China, ya que el embargo estadounidense no permite licenciar este tipo de exportación pesada entre los países.
Además, el ingeniero asegura que la inversión de US$ 200.000 para comprar la maquinaria, construir la instalación fabril y adquirir materia prima – como la celulosa – provino de un amigo cubanoamericano de Miami, cuyo nombre no fue revelado, a través de un complejo proceso de envío de dinero.
Adicionalmente, el nuevo empresario también dijo que es difícil lidiar con la falta de claridad del régimen cubano respecto a la inversión de extranjeros en pequeñas y medianas empresas – como la suya -, incluyendo temas como la cantidad de dinero que puede recibir el inversionista a cambio de la contribución antes de que el país intervenga y limite.
La empresa de Chávez debería iniciar sus operaciones a fines del verano de este año.





